Durante siete días en julio, Karla Stouse creó conciencia sobre la necesidad crítica de donar órganos caminando 100 millas (160 km) a través de temperaturas y humedad de 32 grados Celsius, junto con una lluvia torrencial el último día de su recorrido.

La mujer también quería mostrar que los donantes vivos como ella pueden llevar una vida sana y activa después de la donación.

“Tengo 60 años y caminé 100 millas”, dijo. “Quería que la gente viera que una vez que done un órgano, su vida no ha terminado. Espero que muchas personas donen dinero y se registren para ser donantes de órganos. Quiero que haya un gran grupo de posibles donantes, para que la gente no pase años esperando en diálisis”.

Para cuando completó su viaje desde el centro de Logansport al Hospital St. Vincent en Indianápolis, sus pasos no solo sumaron las 100 millas, sino que además cumplieron una promesa hecha a la esposa de un amigo moribundo.

En abril de 2017, Stouse, profesora de inglés, donó uno de sus riñones a Julian Ridlen, un juez del condado de Cass. Después de fallecer solo seis meses después, le prometió a su esposa, Sue, que caminaría 100 millas en su memoria para aumentar la conciencia sobre la donación de órganos.

“Quería que Julian fuera recordado como un hombre que inspiró una acción positiva, y que continúa haciéndolo”, dijo Stouse. “No puedo traerlo de regreso, pero puedo usar su memoria y su legado para ayudar a otras personas. Su presencia me bendijo a lo largo de las 100 millas”.

El objetivo de Stouse es inspirar al menos 50 nuevos registros de donantes de órganos y que compartan esos planes con sus respectivas familias, para que estén al tanto de la decisión. Muchas personas se identifican como posibles donantes de órganos en sus licencias de conducir, pero también deben hacer que su elección sea oficial en el registro de donantes de Indiana en el sitio web de la Red de Donantes de dicho estado.

Además, desea recaudar 1000 dólares en nombre de Ridlen para la Community Foundation del condado de Cass, la Indiana Donor Network y Donate Life Indiana, así como para el Departamento de Trasplante Abdominal del Hospital St. Vincent, pues fueron todas las organizaciones que él apoyó.

Una semana después de su caminata, la Indiana Donor Network informó sobre 35 nuevos registros de donantes, y las tres organizaciones sin fines de lucro recibieron numerosas donaciones monetarias a su nombre.

Stouse espera que su ejemplo inspire a otros a tomar medidas.

“Cualquiera puede tomar una pequeña acción y hacer una diferencia”, dijo. “Todas esas acciones pequeñas se suman a algo más grande. Simplemente pones un pie delante del otro”.

 

Fuente: Kokomo Perspective