El Hospital General del Centro Médico Nacional “La Raza” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizó, por primera vez en México y América Latina y de manera simultánea, dos trasplantes de riñón de grupo sanguíneo ABO no compatible. Los beneficiados fueron un joven de 26 años de edad, quien recibió el órgano de su medio hermano, y una joven de 28 años, quien lo recibió de su papá.

El doctor José Alfonso Yamamoto Nagano, titular de la Coordinación de Donación y Trasplantes del IMSS, estuvo a cargo de los equipos de médicos especialistas que concretaron los procedimientos. La hazaña coloca a la institución a la vanguardia en América Latina en este rubro.

El experto dijo que gracias a los buenos resultados obtenidos con las cirugías, se está evaluando la posibilidad de implementar esta técnica en las Unidades Médicas de Alta Especialidad donde se realizan trasplantes renales. Esto beneficiaría a más pacientes, pues se calcula que el 15 por ciento de los registrados en lista de espera pueden ser candidatos, lo que se traduciría en hasta mil 200 trasplantes en pacientes no compatibles tipo ABO.

Por su parte, el doctor José Mariano Hernández Domínguez, jefe de la División de Trasplantes del Hospital General del CMN “La Raza”, detalló que la intervención consiste en eliminar de manera específica y efectiva los anticuerpos de tipo de sangre Anti-A y Anti-B, utilizando un dispositivo médico especial. Esto reduce la probabilidad de rechazo del riñón una vez implantado.

Asimismo, el doctor Ramón Espinoza Pérez, jefe de la Unidad de Trasplantes del Hospital de Especialidades del CMN “Siglo XXI”, resaltó que esta técnica innovadora busca que los pacientes tengan una mejor calidad de vida, con un nuevo riñón que tendrá una sobrevida de 15 años o más.

Al respecto, el director del Hospital de Especialidades, Carlos Cuevas García, enfatizó que con el uso de este procedimiento en pacientes bien seleccionados y estudiados, es viable realizar un trasplante en pacientes que no eran compatibles. También agregó que el uso de esta técnica marca un parteaguas para beneficiar a más personas que requieren un riñón y, a futuro, podría emplearse para otros órganos como el corazón, piel, hueso y diversos tejidos.

 

Fuente: Excélsior