Una familia de la ciudad de San Luis Misuri, en Estados Unidos, ha dado sus bendiciones y agradecimiento a la vida porque fue posible salvar a su hijo recién nacido a través de la donación de órganos. El donador fue el propio padre del pequeño.

“Cuando descubrimos que estábamos embarazados, estábamos muy emocionados”, dijo Rachelle Brewer. “Nos sentimos aún más emocionados al saber que tendríamos a nuestro niño número cinco”.

Pero esa emoción rápidamente se convirtió en preocupación y pánico para esta familia, pues semana tras semana, los doctores seguían diciendo que no se veía bien la situación del bebé.

Los riñones de Louis, aún por nacer, estaban completamente bloqueados.

“Él nacería y estaría aquí por un tiempo muy corto. Nacería, respiraría y estaría bien con solo deshacernos de este bloqueo”, dijo Brewer.

Las secuelas resultaron ser una píldora difícil de tragar, mientras luchaba por mantenerse con vida.

“En esa sala de partos, pudimos ver que estaba luchando. Sabíamos que podían llamarnos y tendríamos que correr al hospital, y fue como si no supiéramos si ese era el final”, mencionó.

Pero Louis es un luchador, y combatió y venció a la insuficiencia renal gracias al heroico acto de vida de su papá.

“Dobló una esquina de forma casi milagrosa”, añadió la feliz madre.

Louis fue sometido a un trasplante financiado por la Asociación de Trasplantes de Órganos para Niños, que ayudó a cubrir el costo de la cirugía de Louis.

“Tuvimos problemas con el seguro”. Pero Louis necesitaba un riñón, y rápido. Al final, “mi esposo fue certificado como un donante saludable”, subrayó Brewer.

 

Fuente: 5 On Your Side