Cassandra Contreras tenía 16 años cuando se inscribió para ser donante de órganos tras obtener su licencia de conducir.

Su madre, Emily, no lo sabía en ese momento y, desafortunadamente, se enteró el día más difícil de su vida.

Cassandra, conocida como “Cassie” por sus amigos, murió en un accidente automovilístico en junio de 2017. La joven de 17 años iba a cursar el último año en la Escuela Secundaria Eaton.
Pero debido a su bondad, Cassie fue capaz de salvar varias vidas.

“Ese día se inscribió, habló con su abuela y le dijo que si alguna vez le ocurría algo, ella quería que donaran sus órganos”, comentó Emily. “Ella tenía el corazón más grande”.

Ese corazón, junto con sus pulmones, hígado y riñones, regalaron vida a, al menos, 5 personas.
“Si la conocías, ella era ese tipo de persona”, dijo Emily. “Ella quería ayudar a los demás y siempre estaba dando. Era una hija maravillosa, amiga, prima y miembro de la familia”.

El valiente acto de Cassie no pasó desapercibido. La joven fue honrada el jueves en Eaton por el piloto de NASCAR Joey Gase, quien también recordó a otros 12 homenajeados.

Gase, cuya madre falleció y se convirtió en donante en 2011, se asoció con Donate Life Texas para rendir homenaje a los homenajeados del jueves, que incluyeron donantes de órganos y receptores.

Todos los homenajeados y sus familias se han vuelto parte de la tradición de Gase, llamada “Handprints of Hope”. En ella, se pintan las manos con un color de su elección y las colocan en el cofre del auto del piloto, dejando marcadas sus huellas.

Tales huellas, así como fotos de los homenajeados, permanecerán en su vehículo, el Donate Life Texas No. 51, que conducirá el próximo domingo durante la Serie AAA Texas 500 de la Monster Energy Cup en el Texas Motor Speedway.

“Es un evento realmente genial que hemos estado haciendo en todo el país. Donate Life Texas realmente lo inició, pero permitimos que cualquier persona relacionada con la donación de órganos pinte sus huellas en el auto”, dijo Gase. “Normalmente es un momento emocional para las personas, pero es algo para involucrarlas”.

La estudiante de segundo año de Eaton, Casey Huff, también fue honrada por Gase por ser una receptora de órganos. Ella recibió un trasplante de corazón en marzo de este año.

“Es un asunto muy importante para mí”, relató Huff. “Siento que las personas no entienden la importancia de ser un donante de órganos y cosas como estas pueden darles una idea de cuán grande es nuestra comunidad y cuánto puede cambiar o salvar la vida de otra persona”.

Varios estudiantes de Eaton también pudieron ver la presentación. Tomaron fotos del auto con Gase e incluso pusieron sus huellas en una pancarta. Algunos también decidieron registrarse para convertirse en donantes de órganos.

 

Fuente: Star-Telegram