Los pulmones y el hígado son dos órganos que comúnmente se trasplantan, pero rara vez se implantan al mismo tiempo. No obstante, un hombre en la Clínica Cleveland necesitaba ambos órganos y los consiguió.

Hace un año, Robert Fealy debía recibir oxígeno las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y apenas podía respirar.

“Llegué hasta donde había caminado, a la mitad del baño, me apoyé en el mostrador y me detuve para recuperar el aliento”, dijo Fealy.

Fealy nació con un trastorno genético conocido como A1AD, que dañó sus pulmones.

“Lo vi deteriorarse tan rápido”, dijo Jeanne Fealy, la esposa de Robert.

Necesitaba un trasplante de pulmón, pero el hígado de Fealy también se encontraba en mal estado.

“Sentimos que si le hacíamos solo su trasplante de pulmón, había una gran probabilidad de que el hígado pudiera fallar”, dijo Kenneth McCurry, Director Quirúrgico de Pulmón y Trasplante de Pulmón-Corazón y Médico Cirujano del personal de la Clínica Cleveland.

En ese momento, los médicos decidieron que Fealy requería un trasplante de pulmón y de hígado. Dicha intervención es complicada, pues ambos órganos deben provenir del mismo donante y el hígado debe colocarse en hielo mientras los médicos trasplantan los pulmones. Solo un puñado de estas cirugías se realizan cada año.

Pero tras 12 horas en la sala de operaciones, Fealy tenía dos nuevos pulmones y un hígado nuevo.

“Me acogieron y se hizo”, comentó Fealy. “Desperté un día después y me sentí muy bien”.

Incluso cantó cinco días después del trasplante.

Su esposa asegura que nunca se rindió y se refiere a él como su “Superman”, pero Robert resaltó que el verdadero héroe fue su donante.

“Me gustaría decir que estoy agradecido con mi donante, todos los días”, añadió Fealy.

 

Fuente: NBC 5