Sonora registró su primer trasplante de hígado del año y su segundo de donante vivo, cortesía de un hombre que le donó parte de su hígado a su sobrina de dos años.

“Me siento muy contento por haberle salvado la vida, si pueden salvar la vida de algún pariente o un niño háganlo, no tengan miedo; yo nunca lo pensé, entré a cirugía sin miedo y todo salió bien”, detalló Luis Alberto Moreno, tío de la pequeña América Yovanna, quien padecía cirrosis hepática congénita.

El primer trasplante de hígado de donante vivo en Sonora tuvo lugar el pasado 27 de enero, en el Hospital CIMA de Hermosillo.

Ernesto Duarte Tagles, director del Centro Estatal de Trasplantes (Cestra), descartó la presencia de complicaciones a futuro para la menor, incluso afirmando que su nuevo hígado será como si hubiera nacido con él.

“Sonora es la cuarta entidad de la República Mexicana donde se realizan este tipo de trasplantes”, destacó Duarte, “lo que sigue para América es toda una vida por delante”.

Hasta el momento, sólo se han practicado trasplantes hepáticos en la Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco.

En los trasplantes de hígado, el cirujano extrae el órgano enfermo y lo reemplaza por uno sano. La mayoría de los hígados provienen de donantes fallecidos. En ocasiones, se obtienen de donantes vivos, quienes sólo pueden donar una porción de su hígado a un paciente en particular.

La razón más común para un trasplante en adultos es la cirrosis. En los niños, la razón más común es la atresia biliar, una enfermedad de los conductos biliares.

 

Fuente: Su Médico