Con 75 votos, el pleno del Senado de la República aprobó el día de ayer de forma unánime que todas las personas mayores de edad en México se conviertan automáticamente en donantes de órganos y tejidos cuando mueran. No obstante, si en vida manifestaron su negativa por escrito, no tendrán que cederlos.

La modificación a la Ley General de Salud crea la figura de “consentimiento presunto o expreso”, modificando el esquema de donación a nivel nacional, que antes de la reforma solo era posible mediante consentimiento expreso en carta ante notario, tarjeta de donador o por autorización de los familiares.

La minuta fue remitida a la Cámara de Diputados, donde, de ser aprobada por dicha instancia, todas las personas mayores de 18 años serán automáticamente donadores de órganos y tejidos, y ningún familiar podrá oponerse, a menos que la persona fallecida haya expresado su rechazo a ser donante.

El proyecto de reforma resalta la gran necesidad de trasplantes que hoy en día existe en nuestro país. Por ello, su finalidad prioritaria es mejorar la cultura de la donación y reducir la lista de espera, que actualmente registra a más de 21,700 personas que necesitan un trasplante.

“El reto del país es promover una cultura de donación y seguir sumando esfuerzos entre los gobiernos federal y estatales, la Secretaría de Salud y otras instancias para procurar y donar órganos a lo largo de toda la república”, subrayó José Salvador Aburto Morales, director general del Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra).

En otro momento, el funcionario también destacó la necesidad de trabajar desde la educación y la medicina preventiva, pues enfermedades como las del corazón o los riñones avanzan en forma lenta y silenciosa y no dan muchos síntomas, pero cuando se manifiestan es porque el órgano está muy dañado y es ahí cuando se requiere el trasplante.

 

Fuente: Excélsior / El Universal