En el 2009, a Wayne Aelick le dijeron que no viviría por mucho tiempo. Pero gracias a un donante de órganos recibió una nueva oportunidad de vida.

La vida de Wayne dio un vuelco ese año cuando le diagnosticaron colitis ulcerosa, una enfermedad que causa inflamación en el revestimiento del intestino grueso.

Tras probar una serie de medicamentos y cirugías invasivas, el hombre originario de la Isla Manitoulin, en Canadá, mantenía la condición a raya, pero no mejoraba. Como resultado de las cirugías y la extirpación de su intestino, Aelick perdió la función de su hígado en julio del 2013.

“Mi médico dijo que probablemente nunca tendría la oportunidad de recibir un trasplante, debido a mi edad”, comentó el hombre. “Y no pensó que duraría hasta los 70 años”.

No obstante y como a veces sucede, la vida tiene una forma misteriosa de trabajar. El 18 de mayo de 2017, Wayne recibió la llamada que tanto había esperado: un hígado se encontraba disponible para él en Londres.

Después de una cirugía exitosa con complicaciones menores, la vida de Aelick cambió dramáticamente.

“Pasé de un pie en la tumba a obtener una nueva vida”, expresó. “Este verano, por primera vez en mucho tiempo, mi esposa y yo estuvimos haciendo kayak”.

Aelick señala que sin la donación del hígado seguramente ya no estaría aquí, por lo que hizo un llamado a que otros también se registren como donantes de órganos.

“Por favor, no lleves tus órganos al cielo. El cielo sabe que los necesitamos aquí”, destacó.

Wayne compartió su historia en el hospital Health Sciences North (HSN), en Sudbury, el pasado jueves, ya que el nosocomio fue reconocido por la Trillium Gift of Life Network por su excelente trabajo en cuanto a donación de órganos y tejidos en Ontario.

Este es el octavo año consecutivo en el que el HSN ha sido honrado por la organización, cuya función es promover la donación de órganos y tejidos en dicha provincia canadiense.

El norte de Ontario tiene algunas de las tasas de registro de donantes más altas de la provincia.

Mientras que el estándar provincial de personas que se registran es del 33 por ciento, ciudades como Sudbury poseen el 54 por ciento, y North Bay el 56 por ciento.

El doctor Bhanu Nalla, adscrito al citado hospital, indicó que los altos números de registro han sido constantes a lo largo de los años gracias a la educación y al conocimiento sobre la donación de órganos en el norte de Ontario.

Nalla apuntó que si bien más del 50 por ciento es una buena muestra, las comunidades del norte pueden hacerlo mejor.

“No deberíamos estar contentos con el 50 por ciento. Todavía tenemos margen de mejora”, afirmó Nalla, quien añadió que le gustaría ver a más niños, estudiantes de secundaria/preparatoria y estudiantes universitarios registrados como donantes de órganos.

“No solo queremos promover el registro, sino que las personas hablen de ello con sus familiares”, puntualizó Nalla.

 

Fuente: CBC