Hace unos días volvió a circular en los medios peruanos la historia de una estudiante de veterinaria que falleció hace dos años, pero que logró salvar la vida de 11 personas gracias a la donación de sus órganos.

Macarena Lama Mármol era una joven de 24 años originaria de la ciudad de Cusco, quien en vida dejó manifestada su voluntad de convertirse en donante en caso de que le sucediera algo, así lo relató su madre, Rocío Mármol, en una entrevista reciente.

“En febrero del 2016, ella vino a Cusco de vacaciones y conversamos sobre el tema. Me dijo que quería ser donante”, relató.

Cuatro días antes de que se graduara, Macarena dejó este mundo producto de un aneurisma, en el mes de julio de 2016, pero su legado continuará para siempre gracias a su hermoso e invaluable acto de regalar vida.

Su noble decisión permitió que fueran procurados su corazón, riñones, hígado, pulmón, piel para el pabellón de quemados, y córneas, lo que salvó y mejoró la vida de 11 personas.

 

Fuente: Perú 21