Una familia originaria de la ciudad de Bismarck, en Dakota del Norte (Estados Unidos), sufrió la pérdida de su hijo de 16 años luego de que falleciera repentinamente en junio.

Brandon Thomsen tuvo un ataque de asma el pasado 13 de junio, el cual fue tan grave que tuvieron que internarlo en la Mayo Clinic, en Rochester.

La familia compartió su difícil experiencia en Facebook. Brandon falleció el 19 de junio, pero se fue dejando un legado de bondad y nobleza.

Brandon había dicho en vida que deseaba ser un donante de órganos, y su familia respetó su decisión. Becky Bjerklie, madre de Brandon, dijo en entrevista que unos meses atrás el joven había notado la etiqueta de “donante” en su licencia de conducir y le preguntó al respecto. Después de que Becky le explicara su significado, Brandon comentó: “¿Por qué no lo hacen todos?” Fue así que el adolescente le dijo a su madre que él también quería poner la etiqueta en su licencia cuando la obtuviera. Becky destacó que conocer los deseos de su hijo facilitó mucho el proceso de donación.

Con este valiente acto, Brandon pudo salvar a cuatro personas que recibieron sus órganos; pero sus tejidos, que incluyeron huesos y médula ósea, también fueron procurados, por lo que regalará vida a muchos más.

Previo a la cirugía de extracción orgánica, docenas de empleados del hospital se alinearon en los pasillos para despedir a Brandon mientras era trasladado al quirófano.

La página de Facebook dedicada a Brandon se llama “Brandon’s Fight for a Miracle” (la lucha de Brandon por un milagro), y en una de las muchas publicaciones, su familia compartió estas palabras especiales:

“Este viaje ha tenido muchos altibajos y demasiadas lágrimas. Pero también nos enseñó que siempre debemos valorar cada momento que tengamos con la familia”.

 

Fuente: KXNET