El hospital de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, espera convertirse en el primer nosocomio de ese país en realizar trasplantes de órganos VIH-positivos a VIH-positivos de donantes vivos.

Se realiza una evaluación médica y psicológica exhaustiva a fin de identificar los riesgos potenciales para cualquier persona que esté interesada en donar un órgano, y los posibles donantes de riñón se están evaluando actualmente para este logro médico sin precedentes. Un estudio previo dirigido por Dorry Segev, profesora asociada de cirugía en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, encontró que la mortalidad a largo plazo era similar o menor para los donantes de riñón VIH+ en vida que sus contrapartes del público en general. Una vez que se identifica a un donante, se seleccionará un destinatario adecuado, que actualmente esté registrado en la lista de espera de riñón, y se programarán los procedimientos.

“Este es un momento increíblemente emocionante para nuestro hospital y nuestro equipo, pero lo más importante es que es un momento de esperanza para los pacientes que viven con VIH y la enfermedad de un órgano en etapa terminal”, declaró Segev. “El trasplante de órganos es todavía más importante para los pacientes con VIH, ya que mueren en la lista de espera incluso más rápido que sus homólogos VIH negativos. Para estas personas, puede significar una nueva oportunidad de vida y una mayor reserva de órganos”.

Aproximadamente 122,000 personas están en lista de espera para trasplantes en Estados Unidos. De ellas, casi 96,000 están a la espera de riñón. Segev estima que anualmente, entre 500 y 600 donantes potenciales de órganos VIH-positivos tenían órganos que podrían haber salvado a más de 1,000 personas, si solo la comunidad médica pudiera usar los órganos para trasplante.

En 2016, Segev dirigió el equipo de Johns Hopkins que completó los primeros trasplantes de hígado y riñón de VIH a VIH de donantes fallecidos en EE.UU.

El primer trasplante renal de donante vivo VIH+ a VIH+ aprobado se realizará tan pronto como se apruebe un donante adecuado y se identifique y prepare con éxito a un receptor.

 

Fuente: HUB – Johns Hopkins University