A principios del 2017, el fisicoculturista profesional Pedro Barrón, conocido en dicho mundo deportivo como ‘Pitbull’, entrenaba sin parar para sus próximos concursos, que tendrían lugar en Canadá y en Nueva York, sin saber que su salud se deterioraba cada vez más.

Esto llevó a que los médicos le practicaran varios exámenes, esperando descubrir la causa de su problema. Tras una serie de pruebas, Pedro fue diagnosticado con insuficiencia renal en etapa terminal.

“El doctor me dijo: ‘Vas a necesitar diálisis y/o trasplante de riñón’”, comentó Pedro recordando lo triste que fue la noticia, tanto para él como para su esposa Jessica. Pero en ese mismo instante y sin titubear, Jessica decidió darle el máximo regalo a su marido: una segunda oportunidad de vida con uno de sus riñones.

En principio, Pedro descartó la idea de recibir el riñón de su esposa, pues todavía no se había convertido en mamá y, con un solo un riñón, existe la posibilidad de tener un embarazo de alto riesgo.

Finalmente y tras empeorar su estado incluso con diálisis, el atleta aceptó la propuesta de Jessica, quien le insistió debido al mal estado en el que se encontraba. Con ello, ambos se sometieron a los exámenes de rutina, y Pedro fue ingresado a un programa de intercambio donde, inicialmente, su esposa donaría su riñón a alguien más para que otra persona—compatible con Pedro—pudiera donar un riñón al fisicoculturista.

Sin embargo, a finales del año pasado, los esposos recibieron los resultados de los exámenes, diciéndoles que ambos eran compatibles para concretar el trasplante.

“Estábamos felices de que yo iba a tener su riñón en lugar de hacer el intercambio”, relató Pedro muy contento.

La noticia fue aún más emocionante cuando les preguntaron si querían hacer la cirugía el 14 de febrero, y así fue.

La exitosa operación ocurrió en el Hospital Westwood de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), bajo la supervisión del doctor y nefrólogo Anjay Rastogi, director del programa de mejora renal en vida (UKEEP) de la UCLA.

“Mi esposa no solo es mi mano derecha… Ahora también es mi riñón derecho”, subrayó Pedro.

 

Fuente: La Opinión