Estudiantes de la Escuela Secundaria John Hardin se organizaron para cambiar las estadísticas sobre la donación de órganos en Kentucky, Estados Unidos, a través de una campaña de un mes para educar a sus compañeros y la comunidad.

“Saben que pueden hacer una diferencia”, dijo Jeremy Hall, asesor del Club FFA de la escuela que encabezó la campaña.

Los estudiantes de John Hardin concluyeron su campaña de un mes de duración el pasado fin de semana, y registraron a más de 20 personas que se convirtieron en donantes de órganos. Los jóvenes han trabajado para crear conciencia en torno a la donación de órganos y desmentir varios mitos mediante diversos eventos; uno de ellos fue el desafío Donate Life High School, donde el club FFA compitió por primera vez contra otras 31 escuelas secundarias de todo Kentucky.

“Si podemos aumentar el registro de donación de órganos en una persona, eso salva hasta ocho vidas”, dijo Ana Moyers, presidenta de la asociación FFA y directora de la escuela John Hardin, quien agregó que la campaña va más allá de la competencia.

Por su parte Crysta McGee, educadora comunitaria de Donate Life Kentucky, destacó que la organización comenzó el desafío hace cinco años porque los estudiantes de secundaria están aprendiendo sobre sus cuerpos, obteniendo licencias de conducir y comenzando a tomar sus propias decisiones.

“Es un problema de salud y un problema humano”, apuntó McGee. “Es la cosa justa que hacer”.

La educadora subrayó que las personas tienen seis veces más probabilidades de requerir un trasplante que de donar un órgano. “Puede pasarle a cualquiera, en cualquier momento”.

McGee también mencionó que, tan sólo en este año, las escuelas secundarias participantes han registrado a más de 2,000 personas en todo Kentucky como donantes de órganos.

 

Fuente: The News Enterprise