Un estudiante de Auckland, Nueva Zelanda, que falleció debido a un accidente automovilístico, logró salvar cinco vidas mediante la donación de sus órganos.

Robbie Cederwall murió el 26 de junio después de sucumbir a heridas graves en el accidente. Tenía 17 años y era voluntario regular del Ejército de Salvación.

“Robbie era conocido por su sonrisa contagiosa, ingenio descarado y personalidad cariñosa”, dijo su padre en un comunicado.

“Tenía una manera mágica de alegrar tu día y siempre haciéndote sentir especial e importante para él”.

Su madre dijo que nunca hubo dudas sobre si los órganos de Robbie serían donados, ya que él había dejado en claro sus puntos de vista cuando estaba vivo.

Su corazón fue implantado en una mujer de 40 años, sus pulmones en un hombre de 60, y su hígado en una mujer de 50. Además, uno de sus riñones fue para un hombre de 40 años y el otro para un joven, quien también recibió su páncreas.

La madre de Robbie dijo que su consejo era que la gente mantuviera la conversación acerca de ser un donante con alguien cercano, para que su familia pudiera dar permiso si fuera necesario.

 

Fuente: Newshub