Cerca de 31,000 personas se unieron al registro de donantes de órganos del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) en Escocia durante 2017, según las últimas cifras.

El total se compara con las 28,393 que se unieron al registro en 2016, lo cual significa que más de 2.4 millones de personas o el 45% de los escoceses pretenden convertirse en donantes de órganos.

El gobierno de dicha nación ya ha delineado los planes para un llamado sistema de donación de exclusión voluntaria, donde los órganos de las personas se vuelven disponibles al momento de morir. El citado sistema ya está operando en Gales, y se espera que Inglaterra haga lo mismo.

Hoy en día, quien desee donar sus órganos después de la muerte en Escocia tiene que “aceptar” el sistema a través del esquema de tarjeta de donante.

Los ministros presentarán una legislación para un sistema de exclusión voluntaria “suave” de donación de órganos y tejidos en el próximo año parlamentario, es decir, además de “optar por”, las donaciones también podrían proceder si la persona no hubiese optado por participar.

Sin embargo, la ministra de Salud Pública de Escocia, Aileen Campbell, señaló que habría salvaguardas para minimizar el riesgo de que una persona se convierta en donante en contra de sus deseos expresos.

“Es sensible. Hay muchos problemas que debemos asegurarnos de que sean absolutamente correctos para garantizar que las personas tengan confianza en el sistema y en el NHS para garantizar que la legislación brinde lo que queremos ver, que es incrementar los donantes, pero también que aquellos que reciban un órgano tengan el beneficio de ese precioso regalo de vida”, detalló.

Según las últimas cifras de 2016-17, 133 personas que murieron en hospitales escoceses se convirtieron en donantes de órganos, en comparación con las 99 del año anterior.

Eso significó que 348 personas que esperaban un trasplante pudieron hacerse la cirugía que necesitaban.

 

Fuente: BBC News