De acuerdo con un estudio reciente publicado en la revista Plastic and Reconstructive Surgery, ver un breve video educativo ayudaría a que las personas tengan mayor disposición de donar su rostro para un trasplante facial, lo que beneficiaría a pacientes gravemente desfigurados.

Hoy en día, el trasplante de cara se ha convertido en un tratamiento exitoso para pacientes con desfiguramiento facial severo. Pero respecto a la donación de órganos, la escasez global de trasplantes faciales se ha vuelto un problema desafiante. Por lo anterior, existen muchas dudas sobre la actitud y la forma de pensar de la sociedad hacia el trasplante facial y otros tipos de aloinjertos de tejido compuesto vascularizado (VCA por sus siglas en inglés: los trasplantes de mano son otro ejemplo de VCA).

Para el estudio, los investigadores encuestaron a 200 personas en un parque de Nueva York y les preguntaron sobre su deseo de ser donantes de órganos o de rostro (casi la mitad de los participantes dijeron ser donantes de órganos registrados). Posteriormente, se les mostró a cien encuestados un video de tres minutos en una tableta, el cual brindaba una introducción educativa al trasplante facial.

Antes de ver el video educativo, el 51 por ciento dijo estar dispuesto a ser donante para este procedimiento. Después del video, 69 por ciento de los participantes dijeron estar dispuestos a convertirse en donantes de cara.

Los resultados sugieren que muchas personas quizás no están conscientes de la posibilidad de convertirse en donadores para este tipo de trasplante. En comparación con los trasplantes de órganos, el trasplante de cara es más nuevo y menos conocido por la gente. También puede provocar una reacción emocional intensa, ya que el rostro está fuertemente asociado con la identidad personal.

“Incluso una breve experiencia educativa aumentó la disposición de los individuos a donar su cara para el trasplante”, indicó Eduardo D. Rodríguez, autor del artículo, miembro de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS) y presidente del Departamento de Cirugía Plástica Hansjörg Wyss de NYU Langone Health, en Nueva York. El experto y sus colegas señalan que los resultados son consistentes con las discrepancias previamente informadas entre la disposición de las personas frente al compromiso real de donar, como lo reflejan las tasas de registro de donantes.

Asimismo, muestran que los programas educativos “más sustanciales y dirigidos” a nivel regional o nacional podrían tener un impacto positivo en la intención y el compromiso del público en general de convertirse en donantes para trasplante facial.

Rodríguez enfatizó que la educación con respecto a la donación de órganos y VCA debe brindar “información equilibrada y objetiva”, pues sólo así las personas podrán tomar decisiones que sean acordes con sus creencias y valores.

 

Fuente: News Medical Life Sciences