Mil bomberos participaron como voluntarios subiendo un total de 1,800 escalones y 60 pisos del Costanera Center de Chile, el hasta ahora edificio más alto de Sudamérica, como parte de la segunda edición de la carrera vertical “Corremos por la Vida”, cuyo objetivo es incentivar la donación de órganos.

La iniciativa, organizada por el Cuerpo de Bomberos de Santiago en el marco del mes del corazón, duplicó la participación del año anterior.

“El año pasado habíamos llegado a cerca de 400 bomberos y ahora esperábamos mil en un mes; pero en dos días inscribimos a 650 de regiones, 250 de Santiago, a 50 del extranjero y el resto fue destinado a brigadieres, que son niños entre 14 y 15 años”, comentó Mauricio Repetto, comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago.

Cada participante pagó 10 mil pesos para apartar su lugar, y todos los fondos recaudados se donarán a la Corporación de Fomento al Trasplante.

“La Torre Costanera tiene 1,800 peldaños y en la lista de espera hay 1,800 personas esperando por un trasplante de órganos”, destacó Repetto, haciendo énfasis en el simbolismo de la carrera.

Además de los integrantes del cuerpo de bomberos, al reto se sumaron muchos rostros de los medios de comunicación y dos de los representantes más sonados del crossfit adaptado en Chile, Felipe Maturana —quien perdió una pierna debido a un accidente— y Héctor “Pistola” Arriagada —quien sufrió una amputación a causa de cáncer—.

Maturana calificó su experiencia como “difícil” pero entretenida: “Me imagino cómo será para ellos (los bomberos) que suben con tanques”, mencionó, agregando que “esta es una iniciativa excelente para apoyar la donación de órganos”.

Por su parte, Arriagada enfatizó que hubieron dos puntos importantes que lo motivaron a participar en este evento: “lo que hacen los bomberos por nosotros y la donación de órganos”, pero “teniendo siempre en cuenta que no es un desafío por mí, sino por otra gente”.

 

Fuente: cooperativa.cl