Cody Mooney era un bombero originario de Colorado, Estados Unidos, quien a pesar de haber perdido la batalla contra el cáncer cerebral, continuó salvando vidas gracias a la donación de sus órganos.

El joven de 31 años se sometió a una operación a mediados de febrero para combatir una forma agresiva de cáncer cerebral que fue descubierta en su tronco encefálico hace dos años. Sin embargo y después de haber regresado a casa para recuperarse, Mooney experimentaría diversas complicaciones, que finalmente derivaron en su muerte el sábado pasado, dejando atrás a una esposa embarazada y a cuatro hijos.

“Nos hizo a todos mejores personas por lo que hizo y por cómo vivió”, dijo su padre, Kevin Mooney, a una estación de noticias. “Era el tipo de persona que se convertía en tu amigo desde el momento en que lo conocías”.

Tras su fallecimiento, personal del Hospital Adventista de Littleton, la familia de Mooney y otros bomberos de South Metro Fire Rescue, departamento en el cual trabajaba, se alinearon en los pasillos de dicho centro médico para escoltarlo antes de que fueran procurados sus órganos.

“Salvando vidas incluso después de su último aliento, el bombero Cody Mooney fue honrado por familiares, amigos, compañeros bomberos y personal del Hospital de Littleton esta noche, mientras era escoltado para donar sus órganos después de perder su valerosa lucha contra un tumor cerebral agresivo”, informó South Metro Fire Rescue mediante un tweet que incluyó un video de ese emotivo momento.

Según la American Transplant Foundation, alrededor de 20 personas fallecen cada día a la espera de un trasplante de órganos en Estados Unidos, y actualmente existen más de 115,000 personas en lista de espera para recibir un regalo que les salve la vida. Recordemos que un donante puede salvar hasta ocho vidas, señala la fundación, y puede mejorar la calidad de vida de otros cien. Ahora, Mooney ayudará a cambiar varias de esas vidas que requieren desesperadamente el preciado regalo de la donación de órganos.

“Él haría esto por cualquier otra persona. Él estaría ahí si lo necesitaras”, aseguró Kevin Mooney. “Siempre dio su corazón”.

 

Fuente: People